Ausencia de los seres queridos en navidad: cómo gestionarla emocionalmente

Veamos cómo nos afecta la ausencia de los seres queridos en navidad y cómo afrontarla.

Las reuniones navideñas no son siempre un motivo de alegría; para muchas personas, suponen un recordatorio de que un ser querido ya no puede estar a su lado. Esta clase de situaciones emocionalmente dolorosas dan lugar a lo que se conoce como “síndrome de la silla vacía”, lo cual es una de las consecuencias de no haber superado un duelo psicológico desencadenado, normalmente, por la muerte de un familiar o amigo.

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¿Qué es el duelo psicológico?

El duelo psicológico es un proceso de adaptación a la ausencia de algo o alguien con quien habíamos establecido un vínculo afectivo. Una de las formas más intensas y habituales de duelo tiene lugar cuando muere un ser querido; en estos casos, debemos “aprender” a vivir sin tener a esa persona a nuestro lado, y esto requiere de tiempo y de un trabajo de autorregulación emocional. No es considerado un trastorno psicológico sino una experiencia normal por la que tarde o temprano pasan prácticamente todos los seres humanos; sin embargo, puede llegar a producir mucho malestar, motivo por el cual la muerte de un familiar cercano es considerada un motivo de licencia medica en muchos países.

Hay situaciones en las que el duelo puede verse agudizado, afectando con mayor intensidad a la persona que lo sufre; la navidad suele estar entre este tipo de vivencias, sobre todo por dos motivos:

Se pone énfasis en la importancia de reunirse físicamente con los seres queridos

Se crea una expectativa de felicidad y bienestar emocional durante estos días del año.

El hecho de tener estos referentes hace que algunas personas incluso lleguen a sentirse culpables por no poder comportarse de una manera acorde a la navidad por no haber superado un duelo psicológico. Resulta especialmente doloroso afrontar la ausencia de esa persona al ver al resto de amigos o familiares reunidos; este fenómeno suele ser llamado “síndrome de la silla vacía”.

Consejos para gestionar el duelo por la ausencia de los seres queridos en navidad

Estos consejos pueden ayudarte a superar la ausencia de un ser querido en los encuentros de navidad.

1. Hablar previamente acerca de lo que sentimos

La comunicación efectiva está entre los recursos terapéuticos más valiosos a la hora de afrontar el duelo psicológico. Lamentablemente, sobre la tristeza pesa un estigma que lleva a muchas personas a intentar ocultar cómo se sienten.

Es por eso que conviene poner las cosas fáciles para que las personas más afectadas por esa pérdida de un ser querido puedan expresar sus sentimientos, idealmente antes de la llegada de las reuniones navideñas. De ese modo, la familia tendrá tiempo para adaptarse a ese tipo de necesidades y dejar un espacio para que cada persona viva estos encuentros a su manera, sin verse obligadas a “amoldarse” psicológicamente a lo que hay.

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2. Ayudar y dejar ser ayudados

Es importante dejar de poner énfasis en la relación entre la navidad y la felicidad, por un lado, y ponerla más en la relación entre la navidad y el apoyo entre personas que se quieren, algo que sí puede ser aplicado en todos los casos en los que es posible reunirse físicamente en estas fechas especiales. El valor que define a estos encuentros debe ser más el apoyo mutuo y no tanto la diversión o las ganas de pasarlo bien en una “fiesta”. De este modo, la prioridad será mostrar predisposición a ayudar y a buscar la ayuda de los demás si es necesaria.

3. Respetar el hecho de que cada duelo es diferente

No hay una sola manera de superar un duelo psicológico; cada persona tendrá una manera distinta de pasar por esta experiencia emocionalmente dolorosa. Por eso, para afrontar la ausencia de un ser querido durante la navidad, es necesario no perder de vista el hecho de que cada individuo lo hará a su manera y no debe justificarse si, por ejemplo, no desea participar en ciertas actividades en compañía de los demás. Lo importante es dejar claro que todas las personas de ese conjunto de familiares /o amigos tienen un hueco en esos encuentros, y que existe una clara voluntad de ofrecer un ambiente acogedor y en el que todo el mundo pueda estar cómodo.

4. Incluir un elemento de homenaje a esa persona en las reuniones de familia

Una buena opción a la hora de pasar unas navidades marcadas por la ausencia de alguien especial es realizar pequeñas acciones conjunta que sirvan como homenaje a esa persona; un ritual sencillo en el que se recuerde a ese familiar o amigo y que evite que se forme un tabú alrededor de esa pérdida, y que a la vez no llegue a ser el elemento central de esa reunión y permita hablar y pensar sobre otras cosas.

5. Si es necesario, asistir a psicoterapia

No es necesario haber desarrollado un trastorno psiquiátrico para beneficiarse de la psicoterapia, y el duelo es un motivo perfectamente válido para recurrir a los servicios de un psicólogo. A través de las sesiones de frecuencia semanal será más sencillo atravesar esta época del año o prepararse para las primeras navidades marcadas por la ausencia de ese ser querido.

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