El abrazo, un antídoto para el estrés

El abrazo es una de las experiencias más antiguas para aliviar el estrés. Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos han recurrido a los abrazos para ofrecer consuelo y apoyo cuando están desbordados por el estrés. A pesar de esta larga tradición, los beneficios del abrazo como tratamiento para el estrés no han sido estudiados con detalle hasta hace poco. Esta investigación reciente nos ha permitido entender mejor lo que ocurre a nivel biológico cuando nos abrazamos, así como los mecanismos por los que el abrazo nos ayuda a aliviar el estrés.

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Los estudios de neurociencia y ciencias cognitivas han demostrado que el contacto físico, como los abrazos, actúan como una forma de alivio. Estas investigaciones han descubierto que el abrazo libera sustancias químicas en el cuerpo que tienen un efecto calmante. Por ejemplo, un estudio de 2005 publicado en la revista “Psychoneuroendocrinology” descubrió que un simple abrazo aumentaba los niveles de oxitocina en el cuerpo, una hormona relacionada con la reducción del estrés y la sensación de bienestar. Además, los abrazos ayudan a mejorar el estado de ánimo. Un estudio de 2015 publicado en la revista “Emotion” descubrió que los abrazos aumentan los niveles de felicidad y bienestar. Estos hallazgos se han visto reforzados por otros estudios que han demostrado que los abrazos también mejoran la conexión entre los seres humanos. Como señala el Dr. Matthew Hertenstein, profesor de Psicología de la Universidad DePauw, “Los abrazos son la forma más profunda de contacto humano que tenemos”. Además, los abrazos también ayudan a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Un estudio de 2009 publicado en la revista “Psychosomatic Medicine” descubrió que los abrazos reducían los niveles de cortisol en las personas estresadas. Esto es importante porque el cortisol es una de las principales causas del estrés crónico. Finalmente, los abrazos también pueden ayudar a reducir los síntomas de la depresión. Un estudio de 2014 publicado en la revista “Clinical Psychological Science” descubrió que los abrazos reducían los síntomas de la depresión en personas con trastorno depresivo mayor. Estos hallazgos refuerzan la teoría de que los abrazos pueden tener un efecto calmante y relajante en la mente y el cuerpo. En resumen, los abrazos pueden ser una gran ayuda para aliviar el estrés. Esta forma de terapia del contacto ayuda a liberar endorfinas, oxitocina y cortisol, lo que puede tener un efecto calmante y relajante en la mente y el cuerpo. Además, los abrazos también ayudan a mejorar el estado de ánimo y reducen los síntomas de la depresión. De esta manera, los abrazos pueden ayudar a los seres humanos a lidiar con el estrés y la ansiedad de la vida moderna.

2 respuestas a «El abrazo, un antídoto para el estrés»

  1. Avatar de Paula Quiroz Palacios
    Paula Quiroz Palacios

    Gracias por compartir este Post 👍

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  2. Avatar de Paula Quiroz Palacios
    Paula Quiroz Palacios

    WOW increíble . Buenísimo el estudio.

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